Oris presenta el Big Crown Pointer Date “Bullseye”, una nueva versión no limitada de uno de sus relojes más emblemáticos que reafirma el espíritu independiente que define a la firma desde su fundación en 1904. Un lanzamiento que pone en valor la relojería mecánica, el pensamiento libre y la creación de piezas concebidas para perdurar más allá de las tendencias.

La independencia ha sido siempre el pilar sobre el que Oris ha construido su identidad. Como marca suiza independiente, no integrada en ningún grupo, Oris mantiene la libertad de tomar sus propias decisiones y de seguir una visión coherente, centrada exclusivamente en la fabricación de relojes mecánicos. Esta filosofía se traduce en creaciones que priorizan la esencia y la funcionalidad frente al estatus, con un profundo respeto por las personas, el entorno y la tradición relojera.
El Big Crown Pointer Date nació en 1938 como reloj para aviadores, diseñado para ofrecer una lectura clara y precisa en condiciones exigentes. Su gran corona sobredimensionada, los números arábigos de gran tamaño y la característica indicación de la fecha mediante aguja central definieron desde el inicio un diseño funcional, elegante y ergonómico, capaz de resistir el paso del tiempo y convertirse en uno de los grandes iconos de Oris.
Casi nueve décadas después, esta historia continúa con el Big Crown Pointer Date “Bullseye”, inspirado en un diseño de esfera que Oris introdujo por primera vez en la década de 1910 y que alcanzó una notable popularidad a mediados del siglo XX. Tras su última aparición en 1998, este motivo concéntrico bicolor regresa ahora reinterpretado con una estética contemporánea.
La nueva versión se presenta en una caja de acero inoxidable de 38 mm, con bisel estriado y corona sobredimensionada, y una esfera en tonos gris frío y negro que se ve acentuada por un anillo de fecha en rojo y una aguja de fecha con punta roja, aportando dinamismo y carácter al conjunto. El reloj incorpora una correa de cuero sostenible de ciervo Cervo Volante con sistema de cambio rápido, reforzando el compromiso de la marca con una relojería responsable.
En su interior, el Big Crown Pointer Date “Bullseye” está equipado con el calibre automático Oris 754, con una reserva de marcha de 41 horas, fiel reflejo de la apuesta de la firma por la relojería mecánica como objeto emocional y duradero. Un movimiento que mantiene viva una complicación histórica presente en la colección desde 1938.
Ene.26, 2026

