La icónica firma suiza Patek Philippe abre su primera boutique en España, en colaboración con Suarez, en el número 62 de la exclusiva calle Serrano de Madrid. Con 350 m² distribuidos en dos plantas, el nuevo espacio se posiciona en el corazón del eje comercial más sofisticado de la capital.

La boutique representa un viaje sensorial al universo de la marca, combinando la tradición relojera suiza con la calidez del espíritu madrileño. “Esta boutique refleja el vínculo que une a Patek Philippe con Madrid desde hace más de 160 años. Hemos logrado un equilibrio perfecto entre la solemnidad suiza y la alegría de la ciudad, donde nuestros clientes son los protagonistas”, destaca Mario Giménez, director general de la firma en Iberia.
Un espacio donde lujo decorativo y atención personalizada se combinan para ofrecer una experiencia única en un entorno de sofisticación sin igual. Tres ambientes diferenciados permiten descubrir la esencia de la marca desde distintas perspectivas:
Zona principal: el corazón de la boutique, con mostradores individuales donde los clientes pueden conversar con los asesores y descubrir los modelos de la marca de manera personalizada.
Salas VIP: tres estancias privadas para los coleccionistas más exigentes, donde se pueden admirar reproducciones artesanales de relojes Dome de la marca y una escultura de grabado en madera inspirado en el Guernica de Picasso, obra del escultor francés Thierry Martenon.
Salón superior: un gran espacio con bar privado dedicado a experiencias únicas de la marca.
Para Juan Suarez, CEO de Suarez, “La apertura de esta boutique en Serrano 62 simboliza más de medio siglo de historia compartida entre Patek Philippe y Suarez. Una relación construida y transmitida de generación en generación, que hoy se reflejan en cada detalle de este espacio y en la experiencia que ofrecemos a nuestros clientes.»
Con esta apertura, Patek Philippe no solo amplía su presencia internacional, sino que consolida su vínculo con España, invitando a clientes y amantes de la alta relojería a sumergirse en su legado de precisión, elegancia y artesanía. Este vínculo con España se remonta al siglo XIX, cuando en 1865, el relojero real Matías Fernández Peña adquirió para la corte de Isabel II, el primer tourbillon producido por la Manufactura ginebrina.
Mar.19, 2026

