IWC Schaffhausen reflexiona sobre el valor del tiempo con Luis de la Fuente
Madrid volvió a convertirse en punto de encuentro entre alta relojería y excelencia deportiva con un evento muy especial celebrado en la boutique de IWC Schaffhausen en la capital. La marca relojera de lujo recibió a Luis de la Fuente, amigo de la marca y una de las figuras más admiradas del deporte español, en una conversación inspiradora sobre liderazgo, estrategia y el valor del tiempo en la consecución del éxito.

Durante la charla celebrada, Luis de la Fuente reflexionó sobre cómo el tiempo es un factor decisivo en el deporte de élite: saber cuándo acelerar, cuándo esperar, cuándo arriesgar y cuándo mantener la calma. Una filosofía que conecta de forma natural con el universo de IWC, donde cada segundo responde a décadas de ingeniería, _savoir-faire_ y búsqueda constante de la perfección.

"Tanto en el terreno de juego como en la alta relojería, el talento por sí solo no basta. Hace falta preparación, visión a largo plazo, capacidad de decisión bajo presión y un cuidado meticuloso por los detalles. Valores que definen tanto a los grandes equipos como a los grandes relojes"- declaró Luis de la Fuente.
El encuentro llegó, poco después de Watches and Wonders Geneva, la gran cita internacional de la relojería celebrada en Ginebra del 14 al 20 de abril, donde la firma presentó algunas de las novedades de la edición. Entre ellas, el nuevo Reloj Venturer Vertical Drive, desarrollado desde cero para las exigencias únicas del vuelo espacial humano y certificado para vuelos espaciales por su socio VAST. El Calendario Perpetuo IWC-ProSet™, una evolución técnica de su emblemático calendario perpetuo diseñada para garantizar un ajuste tanto hacia adelante como hacia atrás, haciendo que el calendario sea más fácil e intuitivo en la configuración o nuevas interpretaciones de la colección Ingenieur.

Con motivo del evento, el seleccionador nacional llevaba el nuevo Ingenieur Automatic 42 en cerámica de color verde oliva oscuro. Se trata de la primera vez que el diseño con brazalete integrado derivado de Gérald Genta se presenta en cerámica de color. La corona y los tornillos en oro aportan un contraste llamativo con el tono de la cerámica. La combinación de diferentes técnicas de acabado —como el satinado, el pulido y el arenado— crea una estética refinada y distintiva. Este reloj está impulsado por el calibre 82110 de manufactura de IWC Schaffhausen, que incorpora un sistema de carga automática Pellaton con componentes cerámicos y ofrece una reserva de marcha de 60 horas.