Redescubriendo el Tissot Visodate

Por Revista Cronos | 05/05/2026 | HORA AL DIA
Redescubriendo el Tissot Visodate

A principios de la década de 1950, Tissot presentó un diseño que se convertiría en una de las expresiones más emblemáticas de su filosofía relojera, el Visodate. Este modelo materializaba una idea concebida en el departamento técnico de Tissot: mostrar la hora y la fecha directamente en la esfera de una manera práctica, moderna y estéticamente equilibrada.

Un legado forjado en la innovación de los primeros años

Aunque el Visodate se lanzó oficialmente en 1954, sus raíces se remontan a creaciones anteriores de Tissot, que consolidaron la visión de la marca sobre las complicaciones funcionales. En la década de 1940, Tissot presentó el Calendrier, su primer reloj de pulsera con indicación de fecha. En este modelo, una aguja adicional en forma de flecha señalaba los números impresos en rojo distribuidos alrededor de la esfera.

Una década más tarde, en 1953, Tissot conmemoró su primer centenario con el modelo Centenary. Este reloj mostraba la fecha mediante una discreta apertura a las tres en punto, ofreciendo un enfoque más moderno y aerodinámico. Estos avances allanaron el camino para el Visodate de 1954, cuyo nombre lo decía todo: un reloj que unía visibilidad y calendario en un diseño elegante, sustentado por un mecanismo de indicación instantánea que permitía que la fecha cambiara de forma precisa a medianoche.

Un éxito adelantado a su tiempo

El éxito del Visodate no se hizo esperar. El concepto de combinar las indicaciones de hora y fecha se difundió rápidamente a lo largo de múltiples familias de Tissot, dando lugar a una amplia gama de modelos como el Visodate Camping, el Visodate Seastar Automático, el Visodate Seastar Seven y el Visodate T12.

El Visodate se convirtió rápidamente en el reloj preferido de una nueva generación ansiosa por forjar su futuro. Su campaña publicitaria reflejaba ese espíritu visionario, mostrando a jóvenes proyectándose en las profesiones de sus sueños, con la elección del reloj como símbolo de esa ambición. Dos de las fotografías, tomadas por el artista suizo René Groebli, trascendieron el universo de la relojería y fueron seleccionadas entre las mejores imágenes del año en la edición de 1957 del New York Color Photography Annual.

Entre 1955 y 1959, Tissot produjo incluso una serie de cortometrajes publicitarios para el Visodate, cada uno enfocado en la importancia de una indicación de fecha clara y fiable, un aliado indispensable para quien lo llevaba. Aunque cada uno destacaba por su estilo y narrativa, los anuncios destacaban la relevancia de esta función sencilla, pero futurista. Estas producciones, junto con una gran cantidad de material visual y creativo de la época, se conservan en el Archivo de Tissot, constituyendo un valioso registro del enfoque visionario de la marca en materia de comunicación.

Hoy, la nueva edición del Visodate traslada ese legado al presente con el mismo propósito claro que definía al modelo original. Gracias a la mejora de los materiales, la precisión y la comodidad de uso, renace este emblemático reloj, manteniendo su legado y adaptándolo con naturalidad al uso diario.